El miedo como excusa: Gato Guille y los monstruos

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Título: Gato Guille y los monstruos.

Autora del texto e ilustraciones: Rocío Martínez

Editorial: Kalandraka.

Precio: 13€.

Resumen: Gato Guille (viene a ser un niño, sólo que con cara de gato) está jugando solo en su habitación, pero le asusta un ruido. Así que va a  buscar a su mamá, que está trajinando en la cocina, y se queda con ella. Después de un rato la mamá sale de la cocina a ordenar otra parte de la casa, y Gato Guille oye otro ruido y se asusta del monstruo, así que va al salón, ya que su madre está ordenándolo. Allí, al rato, vuelve a oir otro monstruo, por lo que se refugia en el baño que está limpiando su madre. Después de que su madre vuelva a desparecer ocupada con las labores de la casa, Gato Guille siente otro monstruo en el baño y vuelve a ir en busca de su madre. Pero esta vez no la encuentra. Seguir leyendo

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Mauro necesita un abrazo

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Título: Mauro necesita un abrazo.

Título original: Hugless Douglas.

Traducción: Elena Gallo Krahe.

Autor del texto e ilustraciones: David Melling.

Editorial:  Edelvives.

Precio: 11€.

Resumen: Mauro es un oso pardo que acaba de despertar de su hibernación. Y se da cuenta que necesita un abrazo.

Va buscándolo. Primero, abraza a “algo grande”, una piedra, que acaba cayéndosele encima.

Luego, abraza “algo alto”, un árbol, y sólo consigue astillas. Seguir leyendo

La cebra Camila

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Título: La cebra Camila.

Título original: A cebra Camila.

Autora del texto: Marisa Núñez (también traducción al castellano).

Autor de las ilustraciones: Óscar Villán.

Editorial: Kalandraka.

Precio: 13€.

Resumen: Camila es una pequeña cebra que vive en un lugar con tanto viento que tiene que tener mucho cuidado para no perder su vestimenta: unos pantalones con tirantes que cada vez, por cierto, le molestaban más porque le quedaban pequeños.

Así que un día salió sin la ropa y ¿qué fue lo que pasó? Que el viento le arrebató 7 de sus hermosas rayas. Y Camila, claro, se echó a llorar. Exactamente lloró 7 lágrimas de pena, cada una por la raya perdida. Seguir leyendo