Un cuento propio

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Título: Un cuento propio

Autoras del texto: Pandora Mirabilia, Camila Monasterio.

Autora de las ilustraciones: Irene Cuesta.

Composición musical: Camila Monasterio.

Instrumentación: Santiago Mijarra.

Interpretación canciones: Camila Monasterio, Santiago Mijarra.

Editorial: Takatuka Editorial. Serie Activistas.

Precio: 15€.

Resumen: “Un cuento propio” son cinco cuentos propios. Y es un disco, también. Y son cinco canciones. Y son cinco cuentos leídos en cd.

“Un cuento propio” es, por lo tanto, muchas cosas. Es un deseo largamente acariciado (el de la cooperativa madrileña Pandora Mirabilia y Camila Monasterio, que después de tres ediciones con relatos sonoros y sus canciones consiguieron una aliada que, al publicar esta edición, hace que los lectores podamos sumergirnos en la palabra escrita y en sus imágenes).  Seguir leyendo

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Tarde lluviosa: primeros números

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Las pasadas Navidades fueron un poco caóticas: estábamos enfermos todos en la casa, y fuimos cayendo en la enfermedad por orden, coincidiendo las diversas etapas de la enfermedad en el mismo salón: inicio, derrumbe total, convalecencia.

Total, que no podíamos salir de casa, los niños se aburrían y los padres estábamos con salud precaria. Seguir leyendo

Escritura con moldes

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Para practicar la escritura y fomentar la motricidad fina (muscular esos pequeños deditos) compré hace poco vía Amazon unos moldes de letras. Me costaron 5€ y se pueden comprar en muchos lados (establecimientos chinos, por ejemplo). Moldes de letras para arena.

PRIMER JUEGO: CON MOLDES

Lo utilizamos con plastilina. Es fácil: se saca la plastilina y, con los moldes, se van haciendo letras.

Lo mejor: crear palabras. Elegir una palabra y que el niño saque, del montón, los moldes de cada letra (para aprender a distinguirlas) que compone esa palabra. Enseñar al niño a utilizar los moldes (facilísimo). Seguir leyendo

Abecedarios, alfabetización y punto de cruz.

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En mi familia materna siempre se ha hecho punto de cruz. Es una forma de bordado que predominaba frente a otras, y recuerdo a mis tías y a mi abuela (todas miopes y por lo tanto con agudeza visual cercana) charlando sin mirarse, atentas a su labor y a la aguja.

Mi madre, por el contrario, se dedicaba a algo más “útil”: tejernos jerseys. Hasta mis 10 años a mis hermanos (12 y 4 años, respectivamente) y a mí nos vestían las obras de mi madre (casi no existían los grandes almacenes, la ropa de pequeños se compraba en tiendas particulares o mercerías y salían bastante caras), quien de repente se cansó de tejer mientras veía la tele y cambió el soniquete de las agujas de calceta por trozos enormes de tela panamá (la más fácil para el punto de cruz, a mi entender), hilos de DMC, tijeras pequeñas y costurero.

Dejó de hacer algo “útil” y comenzó a hacer algo bello. Seguir leyendo

Cuadernos Rubio y otros “regalos” que les ayudan a aprender a escribir.

12En el cumpleaños de Rafa alguien (y no especifico más porque, desgraciadamente, no sé quién fue) le hizo un regalo estupendo. Un libro con pizarra de La Gallina Pintadita (ediciones Panini).

A La Gallina Pintadita le tengo mucho cariño. La conocí en YouTube: unas canciones muy simpáticas para niños pequeños: música diferente, letra diferente, sentido del humor diferente. Seguir leyendo

Libros para “chiquitines”

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Cuando el niño es muy pequeño (un añito), ¿qué tipo de cuento es apropiado para él? Ya camina y tiene “superadas” las texturas (así que libros que se basen exclusivamente en pasar el dedo por encima, o ser chupados, ya no le son suficientes).

Los libros-sonido pueden ser una grata opción. Timún Mas tiene varios publicados: las ilustraciones son graciosas y el sonido es francamente bueno.

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