¿Un lobo bueno?: La ovejita que vino a cenar

laovejaquevinoacenar

Título: La ovejita que vino a cenar.

Título original: The Lamb who came for Dinner.

Traducción: Montse Alberte.

Autor del texto: Stev Smallman.

Autora de las  ilustraciones: Joelle Dreidemy.

Editorial: Penguin Random House.

Precio: 14€.

Resumen: el viejo lobo está en su cabaña, haciéndose para cenar una sopa de verduras mientras lamenta no tener algo más de “sustancia” para echarle. De repente, llaman a la puerta; es una ovejita pequeñita, aterida de frío, ataviada sólo con unos playeros, que le pide cobijo. El viejo lobo (que está vestido con un jersey navideño brutal) sonríe malignamente y la deja al lado del fuego mientras ojea un libro de recetas de ovejitas.

Pero la ovejita tiene hambre, y el lobo le da una zanahoria (sólo para que luego no le siente mal a él comerse la ovejita, se dice), que le produce hipo.

Así que el lobo lo intenta todo para que la ovejita no tenga hipo: le da vueltas, la zarandea por los aires… hasta abrazarla. Y ella se acurruca en sus brazos y se queda dormida.

El  lobo siente algo. Siente ternura. Se siente bien… pero la ovejita huele a ovejita y el lobo es un lobo, así que se dispone a morderla, no lo puede evitar.

Y justo cuando va a hincarle el diente, la ovejita, en sueños, le besa.

El lobo la agarra, la abriga, y le dice que huya, que se vaya fuera, que si se queda en su casa “se arrepentirán los dos”.

Y la ovejita golpea la puerta desde fuera, le grita “Dodo, Dodo”, para que le abra. Hasta que se va.

laovejitaquevinoacenar3

Y el viejo lobo se la empieza a imaginar muerta de frío, o de hambre, o víctima de alimañas… y se arrepiente y sale en pos de ella.

Pero ya no la encuentra.

“Más tarde, mucho más tarde, el viejo lobo regresaba a su casa triste, decaído, cansado y solo”.

¡Pero la ovejita estaba allí! Porque, evidentemente, no tenía ningún sitio a donde ir.

Y los dos se abrazan, y deciden vivir juntos, porque, como dice el lobo “no puede comerse una ovejita que le necesita”.

Y se disponen a cenar una sopa de verduras.

laovejaquevinoacenar2

Opinión personal: no es de extrañar que “La ovejita que vino a cenar” se convirtiera inmediatamente en un súper ventas. En la venta de libros infantiles no tienen que ver sólo los niños (quizá poco), sino los padres, y un adulto no puede dejar de sentirse atraído por esta vuelta de tuerca a la figura del lobo.

Porque, además, es compleja. No se trata de un lobo bueno (como podría suceder en “Que viene el lobo”, de Emile Jadoul), sino de un lobo-lobo. El lobo reniega de la sopa de verduras y ve a la ovejita como un plato sabroso (además, no olvidemos que es joven. Joven y tierna); el lobo la huele y el lobo la quiere comer…

Pero el lobo, también, es mayor. Y está viejo. Ya desde el primer momento parece que se inventa excusas para no comer a la ovejita: que si la pongo al fuego, que si le doy zanahoria, que si la zarandeo.

El lobo la viste, la abriga, cuando la saca fuera.

Y luego al lobo le entra cierto instinto paternal,  protector, que puede con su naturaleza de lobo (probablemente porque es mayor). Y sabe que no se la va a comer porque ella la necesita (pobre ovejita, que está tan sola que ir a la casa de un lobo es su mejor opción).

La soledad hace extraños compañeros de cama.

Y creo que, ante todo, el cuento habla de eso.

laovejitaquevinoacenar2

Las ilustraciones son magníficas, expresivas… recuerdan mucho al cómic. Además, pasa de una ilustración en doble página a hacer una especie de tebeo. Le da mucho dinamismo.

La expresividad del lobo (que pasa de maléfico a pobre anciano) y la candidez de la ovejita hacen de los dibujos algo especial. “La ovejita que vino a cenar” es lo que es gracias a ellos, no sólo al magnífico texto.

Recursos didácticos:

  • ¿Qué le pasa al lobo? ¿Por qué mira así a la ovejita, la va a comer?
  • ¿Qué es el hipo? ¿Por qué hace esas cosas el lobo para quitárselo?
  • ¿Es un lobo bueno, o malo?
  • ¿Por qué sabemos que la ovejita es una cría? (explicarles que “Dodo” es una forma de decir “Lobo”).
  • ¿Está solo el lobo, se siente solo?
  • ¿Ha hecho mal al sacar fuera a la ovejita, con este frío?
  • ¿Se puede ser amigo de alguien muy diferente a ti?
  • También se puede leer como libro de miedo (les asusta) con final feliz.
  • Es un buen libro para dramatizar, teatralizar… o hacer con marionetas (una marioneta del lobo hay que tener en casa, que sale en muchos cuentos).
  • Intentar que lo resuman ellos (es un cuento largo).

Edades: de 3 a 7 años. Tiene abundante texto, bueno para primeros lectores en solitario (aunque quizás la tipografía no sea la más adecuada). Antes de los 3 años les da un poco de miedo el libro (pero con 2, lo entienden).

laovejaquevinoacenar4

Anuncios

2 comentarios en “¿Un lobo bueno?: La ovejita que vino a cenar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s